Análisis detallado de la vivienda vacía y composición de hogares en Ibiza y Formentera, concretamente en las Pitiusas a partir del Censo 2021 del INE.
Este informe recoge el número total de viviendas, las viviendas deshabitadas, el crecimiento poblacional y la transformación en la estructura del hogar, con foco en la insularidad y sus particularidades.
Vivienda vacía en las Pitiusas
En 2021, se contabilizaron 38.621 viviendas deshabitadas en Ibiza y Formentera. Este dato representa un 36% del total, frente al 29,5% a nivel nacional. Por municipio, Sant Josep lidera el número absoluto, mientras que Formentera destaca por su altísima proporción: más del 49% de sus viviendas están vacías.
La concentración de vivienda vacía es especialmente preocupante en zonas turísticas, donde el uso temporal y estacional afecta directamente a la oferta de vivienda residencial habitual.
Hogares unifamiliares al alza
En 2021, el número de hogares en Ibiza y Formentera aumentó un 12% respecto al censo anterior. Destaca el crecimiento de los hogares unipersonales, que ya suponen más del 27% del total. Esta tendencia refleja un cambio en los modelos de convivencia y plantea nuevos retos en términos de acceso a la vivienda, planificación urbanística y servicios públicos.
Comparativa nacional y contexto insular
Mientras la media de vivienda vacía en España se sitúa en el 29,5%, Ibiza y Formentera presentan valores superiores al 36%. El contexto insular y turístico condiciona fuertemente estos datos. El uso no permanente, la segunda residencia y las viviendas destinadas al alquiler vacacional son factores que distorsionan el mercado y dificultan el acceso a una vivienda digna y estable para la población residente.
¿Cómo se distribuye la vivienda vacía?
La vivienda vacía se distribuye de forma desigual. En Sant Josep, 8.899 viviendas están vacías. En Formentera, casi la mitad del parque inmobiliario no se utiliza como residencia habitual. Santa Eulària es el municipio con menor proporción relativa.
Esta distribución evidencia desigualdades y territorios más afectados por la presión turística o la falta de control sobre el uso del suelo.



