SÍNTESIS DE LA PRESENTE NOTA TÉCNICA.
Con la entrada en vigor del CÓDIGO ESTRUCTURAL (Real Decreto 470/2021, de 29 de junio, por el que se aprueba el Código Estructural, BOE número 190 de fecha 10 de agosto de 2021 ), desde el mes de noviembre del año 2022 es obligatorio usar hormigón de consistencia fluida para pilares, forjados y vigas, salvo que haya justificación en contrario por parte del Proyectista del Proyecto de Ejecución.
El objetivo de la presente guía es facilitar la aplicación práctica de esta obligación, ofreciendo pautas de dosificación, vertido, compactación, control, etc., para lograr estructuras de calidad y evitar malas prácticas como añadir agua al hormigón ya fabricado.
Los puntos clave más relevantes de la guía son los siguientes:
1. Asentamiento elevado, (fluidez), usando aditivos superplastificantes para mejorar la trabajabilidad del hormigón suministrado en obra sin comprometer sus propiedades.
2. Mantener las proporciones de sus componentes, árido, cemento, agua, todos ellos conforme a lo proyectado para evitar añadir en ningún caso agua en obra. Uso de aditivos que permitan en todo caso la fluidez, retardadores de fraguado si fueran necesarios o bien superplastificantes u otros.
3. En relación a los encofrados a disponer deben resistir presiones mayores, ser lo mas estancos posibles para evitar en todo caso fugas de la lechada por las juntas entre las piezas que lo constituyen.
4. En referencia al vertido del hormigón fluido se deben de evitar vertidos desde altura excesivas, como máximo un metro si no hubiera medidas especiales, para evitar en cualquier caso la segregación de sus componentes. Se deberá de verter el hormigón por capas o tongadas con un espesor adecuado, (entre 30 a 60cm), para que la compactación sea la más efectiva. En el vertido de elementos verticales se deberá de utilizar manga o guía para evitar la segregación. En elementos inclinados, se deberán de utilizar dispositivos que eviten el deslizamiento o bien sifonamientos.
5. En referencia a la compactación, este tipo de hormigón requiere menor vibrado, pero este se debe de ejecutar lo más correctamente para evitar huecos y lograr una buena compacidad. Se pueden utilizar los mismos vibradores para el hormigón blando pero ajustando la intensidad, frecuencia y tiempo de vibrado.
6. Con respecto al Control de conformidad, se deberán de llevar a cabo ensayos de asentamiento según la norma UNE-EN 12350-2 para la verificación de la correcta consistencia. Se deberá de solicitar la Documentación previa al suministro, reconocimiento de la consistencia , admitir los distintivos de calidad del mismo y se deberá de proceder al seguimiento del curado u otros procesos de conformidad a lo establecido en el Proyecto de Ejecución o bien al propio Código Estructural.
7. Finalmente, con respecto a las buenas prácticas de ejecución, hay que asegurarse que los suministros de hormigón cumplan desde su origen, (central de hormigón preparado), con las propiedades exigidas en el cuadro de características del mismo según especifique la memoria constructiva o documentación gráfica del Proyecto de Ejecución redactado por el Proyectista. El personal destinado en obra en el proceso del vertido del hormigón debe de poseer suficiente formación y experiencia para un correcto vertido y compactación, ya que el hormigón fluido presenta comportamientos distintos al hormigón conocido con mayor consistencia.




